Archive for the ‘Padres y Bebés’ Category

Pasos para cambiar un pañal

diciembre 9, 2009

Paso 1: Organízar todo lo necesario.Antes de llevar al niño al lugar donde se cambian los pañales, lávese las manos, reúna lo que va a necesitar y llévelo a la mesa o lugar de cambio:

– Forro de papel no absorbente lo suficientemente grande como para cubrir la mesa de cambio desde los hombros del niño hasta más abajo de los pies.
– Un pañal y ropa limpia (si hace falta).
– Hojas limpiadoras para los genitales y las nalgas del niño. Las hojas deben sacarse del recipiente antes, o si las usa en el momento se sacan de tal manera que no toquen el recipiente durante el cambio del pañal.
– Una bolsa de plástico para la ropa sucia.
– Si piensa usar guantes éstos deben ser desechables (póngase los guantes antes de tocar la ropa o el pañal sucio).
– Una aplicación espesa de crema de pañales (cuando sea apropiado) tomada del recipiente con un material desechable tal como un pañuelo de papel o papel higiénico.

Paso 2: Lleve al niño a la mesa o lugar de cambio, mantenga la ropa sucia alejada de si mismo y de cualquier superficie que no pueda limpiarse fácilmente después del cambio.

– Siempre mantenga una mano sobre el niño.
– Si durante el cambio no puede mantener los pies del niño fuera del pañal o fuera de contacto de la piel sucia, quítele los zapatos y los calcetines para que no se los ensucie con el excremento o la orina durante el cambio de pañal.
– Coloque la ropa sucia en una bolsa de plástico y amárrela firmemente para mandarla a casa.

Paso 3: Limpie al niño.

– Ponga al niño en la mesa de cambio y suelte su pañal, dejando el pañal sucio debajo del niño.
– Si se usan alfileres de seguridad, cierre cada uno en cuanto lo quite y manténgalos fuera del alcance del niño. Nunca se los lleve a la boca.
– Levante las piernas del niño según sea necesario para limpiarle los genitales y las nalgas con las hojas desechables. Limpie el excremento y la orina de adelante hacia atrás y use una hoja nueva cada vez. Ponga las hojas sucias dentro del pañal sucio o directamente en un basurero forrado con plástico sin usar las manos para abrirlo.

Paso 4: Quite el pañal sucio sin contaminar las superficies que no han estado en contacto con el excremento o la orina.

– Doble la superficie sucia del pañal hacia adentro.
– Coloque los pañales desechables sucios en un basurero forrado con plástico sin usar las manos para abrirlo. Si se usan pañales de tela, coloque el pañal sucio y su contenido (sin vaciar o enjuagar) en una bolsa de plástico o en un basurero forrado con plástico sin usar las manos para abrirlo para dárselo a los padres o al servicio de lavandería.
– Si usa guantes, quíteselos usando la técnica correcta (vea Uso de Guantes) y colóquelos en un basurero forrado con plástico sin usar las manos para abrirlo.
– Aunque use guantes o no, use una hoja limpiadora desechable para limpiarse las manos y otra para limpiarle las manos al niño y coloque las hojas en un basurero forrado con plástico sin usar las manos para abrirlo.
– Revise debajo del niño por si ha habido un derrame. Si es este el caso, doble el papel que extiende debajo de los pies del niño y deje una superficie limpia de papel debajo de las nalgas del niño.

Paso 5: Póngale al bebé un pañal limpio y vístalo.

– Deslice un pañal limpio debajo del niño.
– Use un pañuelo de papel o papel higiénico para untar las cremas apropiadas de pañal, desechándolo en un basurero forrado con plástico sin usar las manos para abrirlo.
– Fijese si hay los problemas de la piel que observe, tales como rojez, piel partida, o sangrado para reportarlos.
– Cierre el pañal. Si usa alfileres de seguridad, coloque su mano entre el niño y el pañal al insertar el alfiler.

Paso 6: Lave las manos del niño y llévelo a un lugar supervisado.

– Lave las manos del niño con jabón y agua a una temperatura de por lo menos 60 grados F pero no mayor de 120 grados F en un lavabo si es posible.
– Si el niño es demasiado pesado para cargarlo a lavarle las manos o no puede pararse frente al lavabo, use hojas limpiadoras para pañales o siga el siguiente procedimiento:
– Enjugue las manos del niño con una toalla de papel húmeda con una gota de jabón líquido.
– Enjugue las manos del niño con una toalla de papel mojada con agua.
– Seque las manos del niño con una toalla de papel, desechándola en un basurero forrado con plástico sin usar las manos para abrirlo.

Paso 7: Limpie y desinfecte la mesa o lugar para el cambio de pañales.

– Deseche el forro de papel que se usó en la mesa de cambio en un basurero forrado con plástico sin usar las manos para abrirlo.
– Limpie cualquier suciedad de la mesa de cambio con detergente y agua; enjuague con agua.
– Remoje toda la superficie de la mesa de cambio con una mezcla desinfectante (por ejemplo, rocíe con una mezcla de un cuarto de taza de cloro y un galón de agua la cual se prepara cada día).
– Guarde el rociador de la mezcla desinfectante. Si rocía la superficie con la mezcla recomendada de cloro, déjela reposar por lo menos 2 minutos. Puede dejarse a secar al aire o la puede secar después de 2 minutos.

Paso 8: Lávese las manos y si lo desea anote el cambio de pañal en un expediente diario del bebé.

En el diario, anote el contenido del pañal y cualquier problema que se haya presentado (excremento aguado, olor inusual, sangre en el excremento, irritación de la piel). Repórtelo si debe de hacerlo.

Vía: National Resource Center for Health and Safety in Child Care and Early Education
Foto: Flickr (Galería de Joe Shlabotnik)

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10 Consejos que todo padre primerizo debe saber

diciembre 9, 2009

1.- Recuerda que darle amor a tu hijo no significa mimarlo o malcriarlo:
Muchos padres reciben a menudo consejo de otros padres diciéndoles que están sobreprotegiendo a su hijo al cargarlo tanto y satisfacerles sus necesidades sin ni siquiera dejar que lloren. Pero recuerda que nunca sobreprotegerás y estarás dando una mala crianza a tu hijo mientras le des amor. Solo le das una mala crianza a tu hijo cuando le otorgas las cosas materiales tratando de remplazar el cariño y amor que no le puedes dar por cuestiones de tiempo o de trabajo.

2.- Siempre debes responder al llanto de tu bebé:
Tu bebé no necesita ejercitar sus pulmones, no necesita aprender a autocalmarse, lo que necesita es que sus padres entiendan que el llanto es la única forma que tiene de comunicarse con ellos, y él lo usa para decirnos que necesita algo o que necesita a sus padres. Es importante responder al llanto del bebé por dos razones: ver cuál es su necesidad inmediata y darle el sentido de seguridad que llevará toda la vida. No es necesario que hagas una agenda para cubrir las necesidades de tu hijo, el llanto también puede ayudarte a determinar cuándo alimentarlo y cuándo está cansado y quiere dormir.

3.- Disciplina significa enseñar:
Muchos padres al tener su primer hijo se preocupan porque piensan que tienen que disciplinarlos. Pero es frecuente que cuando dicen “disciplina” lo relacionan con regañar, gritar y a veces golpear. Sin embargo la palabra disciplina significa “enseñar” y esto es lo que debemos hacer. En la misma medida que esperamos hasta el primer grado para que nuestro niño comience a entender los cálculos matemáticos y otros aprendizajes, debemos saber esperar también el momento en el cual nuestro hijo comienza a asimilar nuestras enseñanzas y la disciplina que le hemos inculcado.

4.- La Organización Mundial de la Salud Recomienda Leche Materna hasta los 2 años o más allá:
Algunas madres piensan que deben dejar de amamantar cuando comienzan a salir los dientes, o cuando comienzan a introducir comida solida, o simplemente cuando regresan al trabajo. Pero existen razones probadas científica y naturalmente que demuestran que la lactancia materna es el mejor alimento para el bebé en sus primeros años de vida, por eso cuanta más leche materna consuma tu hijo más sano y fuerte crecerá.

5.- Los alimentos sólidos no son recomendados antes de los 6 meses:
Los expertos recomiendan lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses, en estos meses es esencial para ellos y les otorga grandes beneficios, como desarrollar su sistema inmune, proteger contra enfermedades, prevenir la obesidad y alergias a los alimentos, ayuda a madurar el sistema digestivo, y muchos otros beneficios. Además no es sino después de los 6 meses que el bebé tiene un sistema digestivo más desarrollado que le permite asimilar alimentos sólidos y digerirlos adecuadamente.

6.- Los doctores no son perfectos ni magos:
Es muy común oír a muchos padres primerizos que cuando salen del consultorio de un doctor sienten mucho miedo, van a sus hogares y se mantienen asustados creyendo que cualquier cosa que se presente en su bebé es un problema de salud o alguna enfermedad. Pero en realidad no es que el bebé esté enfermo, tenga problemas de salud, o que cada gesto o nueva experiencia de su hijo sea motivo de asustarse; es la seguridad que les genera escuchar las recomendaciones y consejos sobre cómo hacer en cada cosa que se presente con el nuevo ser que los acompaña. Pero no te aferres a una sola cosa, utiliza otros medios, busca información, habla con amigos y familiares y no dudes en buscar segundas opiniones médicas si las primeras no te convencen. Recuerda es tu hijo y nadie mejor que tu lo conoce y entiende.

7.- Tu Bebé puede dormir seguro contigo:
En la actualidad existen muchas controversias acerca del colecho o dormir junto con tu bebé, hay variedad de culturas, creencias y tradiciones, algunas están de acuerdo y otras aseguran que se pone en peligro la vida del bebé. Pero tranquila dormir con tu bebé es seguro, siempre y cuando tengas en cuenta algunas recomendaciones como: no acuestes al bebé en camas o lugares donde pueda quedar atascado, no uses sabanas de adultos para arroparlo, tratar de tener espacio suficiente en la cama, evita las caídas colocando soportes o barreras acolchadas a los alrededores y por supuesto no duermas con él si no estás seguro de tener todo el cuidado posible con tus movimientos nocturnos.

8.- La obesidad se perfila como uno de los grandes problemas de salud:
Por eso es importante que desde el comienzo sea alimentado correctamente, y seguir una dieta baja en azucares y grasas saturadas durante su infancia, para así prevenir problemas de obesidad.

9.- Los niños necesitan conectarse con la naturaleza:
Cuando éramos niños nos encantaba jugar en los patios, trepar arboles, recoger frutas y comerlas, jugar en la tierra, construir cosas, agarrar animales. Aprendimos acerca de la naturaleza entrando en contacto con ella. Ahora es muy común ver a muchos padres con miedo de darle esa libertad a sus hijos debido a muchos factores como inseguridad, enfermedades, contaminación etc., y prefieren mantenerlos encerrados en sus casas viendo TV. Pero es necesario que le brindes esa libertad, dejarlo que juegue al aire libre, que tenga ese contacto con lo natural, sino no te agrada dejarlo solo o con sus amigos, trata de ganar un poco de tiempo y acompáñalo, pero no lo mantengas encerrado en el pálido ambiente de la casa.

10.- Nunca cargues tu bebé en los asientos delanteros de los autos:
Aunque hay leyes y restricciones, muchos padres no las conocen o simplemente no las cumplen. Prevenir es muy importante, tú puedes ser el mejor conductor del mundo, y tener la mayor prudencia pero no estarás solo en la carretera, los accidentes ocurren, y debes tener en cuenta que es sumamente riesgoso llevar a tu bebé o niño en el asiento delantero de un vehículo, los cuales son considerados los lugares más peligrosos y menos seguros para ellos. Por el contrario se recomienda llevarlos en los asientos traseros y en asientos especiales para ellos.

Muchos nuevos padres al tener su hijo recién nacido en sus manos se llenan de alegría, al principio hay mucha actividad, todos lo quieren ver conocer y acompañar, pero cuando el padre y la madre quedan en la tranquilidad de su habitación solos con su nuevo hijo, comienzan a surgir preguntas en sus mentes: ¿Y ahora qué hago? ¿Y si se enferma? ¿Qué sonido es ese? ¿Por qué hace así?… y muchas más pero lo principal es llenarse de tranquilidad, es una nueva etapa en la vida de los tres, siempre habrá personas a tu alrededor que te ayuden, y lo más importante es que así como cada bebé aprende de sus padres, cada padre aprende de su bebé.

Foto: Sxc.hu (Miguel Ugalde, Nexus)

Todos somos Primeros Bebés. Aprender de ellos es la mejor experiencia!

enero 6, 2009
La llegada del primer bebé a nuestra vida trae mucha alegría, satisfacción, amor y muchas cosas nuevas que aprender y a las que adaptarnos, para darle a nuestro hijo todos los cuidados que requiere para su sano desarrollo y crecimiento.

Sin duda que con nuestro primer bebé aprenderemos mucho, y adquirimos mucha experiencia, pero partiendo desde el punto de que todos los seres humanos somos diferentes, se puede deducir que independientemente de esto todos son primeros bebés, porque cada uno crece de una forma diferente, desarrollará su propia forma de ser, le gustará hacer cosas diferentes a sus hermanos en fin será un ser único con una forma única de vivir y enfrentar los obstáculos de este mundo.

Cada bebé tendrá su primera vez en muchas situaciones y muchas cosas en las cuales los acompañaremos, y cada primera vez de cada bebé en cada cosa que haga será única para él y para nosotros como padres, por esto todos somos primeros bebés y volvemos a ser padres primerizos con la llegada de un nuevo hijo.

Aunque con el bebé que nace primero aprendemos muchas cosas, no cabe duda que con los que vienen aprendemos mucho más, además, surge el reto de enseñarles a vivir como hermanos y compartir mutuamente todo lo que esté a su alrededor y darles lo que necesitan de acuerdo a la etapa o edad de cada uno.

En este sentido, todos y cada uno de los bebés son primeros bebés porque con cada uno de ellos vivimos, aprendemos y enseñamos. Por esto no debemos tratar de establecer un patrón o una guía de crianza standard para todos nuestros hijos, sino que debemos entenderlos y dejar que sean libres pero enseñarles a administrar esa libertad tomando lo bueno y desechando lo malo, cada uno es diferente pero en esas diferencias está la clave de la convivencia.